MAISON ITALIA 1029 HOTEL

MAISON ITALIA 1029 HOTEL

Maison Italia 1029 hotel

Espacio vivo multifuncional

• El proceso de restauración de esta casa esquina de comienzos del 1900 tardó dos años, manteniendo la fachada que identifica al barrio. Las hermanas Camila y Marion De Prada dieron vida a un concepto único que combina un centro comercial, hotel boutique y bar-restaurante, en uno de los polos turísticos más destacados de Santiago

RECORRIERON VITACURA, LASTARRIA Y BARRIO ITALIA, buscando ese lugar especial que les hiciera “click” para iniciar el proyecto que tenían en sus cabezas, tras muchos viajes al extranjero y que querían aterrizar en Chile.

Camila y Marion De Prada, hermanas y socias, encontraron lo que buscaban en la esquina de Marín con Avenida Italia, en una casa construida a inicios del siglo XX, diseñada por el arquitecto Horacio Werth. “Queríamos un lugar que aportara abrir el turismo en Santiago, al que tuvieran acceso personas locales y extranjeras, lograr una interacción de contenidos, cultura y arte”, explica Camila. Tras dos años de remodelaciones, abrieron puertas oficialmente en julio de 2017, con tres pisos en los cuales convergen diversos conceptos.

El proceso de restauración estuvo a cargo de Co2 Arquitectos (Cristian y Camilo Oliva), y en la iluminación estuvieron asesorados por la empresa Contraluz. La decoración y paisajismo fue liderada por Camila De Prada, quien estudió diseño de vestuario, y ha estado ligada al tema estético en su carrera laboral. “Nos demoramos más de lo presupuestado, debido a que el terreno es largo y angosto, transformando la zona de descarga de materiales para los camiones en un verdadero tetrix”, recuerda. Lo que más reforzaron a la oficina de arquitectura fue el respeto por el entorno. “No queríamos invadir el barrio, buscamos llevarnos bien con nuestros vecinos y que el proyecto llegara a todas las generaciones”.

Camila De Prada, socia

La fachada se mantuvo tal cual. “Lo único que hicimos fue sacar una pintura que estaba sobre el ladrillo. Lo pulimos y restauramos”. El interior lo reestructuraron, manteniendo las divisiones y el pasillo central. “Fue un trabajo arquitectónico muy de oficio, mezclando lo antiguo con lo contemporáneo”. La casa se basaba en albañilería de adobe con vigas de madera incrustadas. Al comenzar los trabajos, recuperaron esas estructuras interiores y las reutilizaron para hacer muebles, hoy presentes en Maison Italia, como los escritorios de algunas habitaciones.

Aparte de la madera reciclada, emplearon cobre tanto en la decoración como en algunos elementos del bar. Camila cuenta que es un material que al extranjero le llama mucho la atención, y que además con el desgaste luce más. “Tiene muy buena vejez”, dice.

SINERGIA EN TRES ESPACIOS

En el primer piso, donde se encuentra la galería comercial, cuentan con ocho locales, los cuales están copados casi en su totalidad. Algunos de los inquilinos son los orfebres chilenos Sol Pinto y Sergio Carreño, Radio RedBull y Carretera Austral con diversos productos (accesorios, belleza, gourmet, indumentaria) de la Patagonia. También está la tienda del hotel, que acaban de renovar con nuevos diseñadores. “Solamente queda disponible el espacio grande. Estamos en conversaciones con varios proyectos para ver qué armar, no sabemos si el hotel se va a hacer cargo generando un espacio diurno de encuentro, o bien lo pasaremos a un externo para que lo opere”. La clave, dice De Prada, es que todos compartan la misma filosofía y generen una sinergia especial.

En el piso dos, Maison Italia cuenta con cinco habitaciones decoradas con materiales nativos y de diseño contemporáneo, varias de ellas con terrazas verdes privadas, cuyo valor promedio en temporada baja es de US$150 - US$180 dólares promedio, y en alta puede llegar a los US$240.

El público fluctúa entre europeos, americanos y también chilenos. “Tenemos clientes que vienen de regiones, también el que vive en otras zonas de Santiago y viene al barrio Italia como si estuviera de viaje”. También reciben reservas grupales, tanto de grupos de amigos como de empresas y jornadas de trabajo.

En el tercer piso está el bar-restaurante, que además tiene un living común. Esta área se abre a la terraza a través de ventanales de piso a cielo que liberan las esquinas, agrandando el espacio y dejando uno cubierto exterior, ventilado y fresco, ideal para disfrutar en la época estival.

Tiene funcionamientos am y pm. De día es sólo domingos, abarcando brunch, almuerzo y media tarde, de 11.00 a 18.00 horas. En horario pm abre de miércoles a sábado, de 18.00 a 01.00 horas. Además está el desayuno de huéspedes, que funciona todos los días, entre las 07:00 y el mediodía.

María José Oliva, bartender

GASTRONOMÍA & COCTELERÍA

Los brunch del fin de semana se han transformado en un hit. Ofrecen tres alternativas: Maison Italia, que considera café o té; Bloody Mary o jugo natural, pan + palta + mantequilla + mermelada; Tartine de roastbeef; Muffin del día y granola + yogurt ($12.990); Brunch casero, con algunos cambios del anteriormente señalado ($11.990); y Mix & Fruits, con un toque más liviano, como frutos secos y pudin de chía ($10.990).

Acaban de lanzar una nueva carta para la temporada primavera-verano, apostando por ensaladas, tapas y platos con inspiración marina y elementos más frescos, a cargo del chef asesor Rodrigo Ananías, que va en sintonía con una cuidada elección de vinos de diversos valles y cepas, siempre apostando por pequeños productores.

La coctelería es elaborada por la bartender María José Oliva, con entretenidas preparaciones:

- Maison Italia: Se puede servir en distintas temperaturas. Tiene un aire al típico navegado, y su presentación es en greda y cobre. Lleva pisco Montefraile, vino tinto, naranja, miel, canela y almendra ($8.900).

Caupolicán ($6.200)
Vermouth ($6.200)
Caupolicán ($6.200)

- Caupolicán: “Es el coctel más complejo de la carta– cuenta María José –. Su garnish es parte de la experiencia, con cubos de coco flameados en absenta, sobre whisky escocés, frutos rojos y cítricos”($6.200).

- Clara: Contiene frutos tropicales y hierbas, además de pisco Teom, sirope de manzanilla y Martini Dry. Visualmente lleva una especie de cristal, que contiene una esfera hueca de hielo donde se concentra humo de canela ($8.900).

- Vermutería: Con Gin Bombay Sapphire, Martini Bitter y vermouth casero de receta propia a partir de vino, piel de cítricos, flores y hierbas locales. Es el negroni de Maison Italia ($6.200).

Esquina sur: timbal de centolla, dip de porotos, palta y berros, acompañado de tostadas y aderezo ($9.200), y copa de Sauvignon Blanc ($3.800)
Esquina de aquellas: mini sandwichs de roastbeef, queso cheddar, pepinillos dulces, cebolla caramelizada, tomates deshidratados con salsa de curry y chips ($8.700) y copa de Syrah ($3.800)

TURISTA URBANO

Les interesa crear nuevas rutas, cambiar el turismo tradicional y mostrar aquellos espacios más escondidos. “Como Maison Italia queremos potenciar esos pequeños exponentes de los barrios, que al final son los que arman estas rutas distintas”. Por ello el equipo las recomienda. “Si bien hay huéspedes que vienen con su ruta clara, tratamos siempre de traspasar la opción de hacer cosas nuevas. Los incentivamos”, dice Camila.

María José Oliva, bartender

PASO A PASO

Si bien es un proyecto comercial, quieren que Maison Italia crezca de manera orgánica, sin apurar los tiempos. Camila lo explica: “Al principio teníamos dudas, quizás hay que poner más letreros, aparecer en todos lados. Como les comentaba, partimos con todo y después decidimos hacer una pausa, para que decante solo, ir paso a paso”. Y en ese camino no descartan ampliarse. “Siempre estamos pendientes. Puede ser a fines del próximo año, aún estamos en estudio”. Agrega que recién a inicios de septiembre, pudieron contar con una comparación concreta de resultados respecto al mismo mes en el período anterior.

La apuesta, indica finalmente Camila De Prada, es que en los próximos tres años, Maison Italia sea un epicentro dentro del circuito peatonal de la gente que transita el barrio.

Sustentabilidad en todo

  • Paneles solares abastecen la ducha de los huéspedes. A futuro quieren sumar más – aumentar de 5 a 15 –, para cubrir la luz perimetral y la del hotel en general.
  • Caja Verde, empresa de reciclaje, retira todos los residuos que generan, y luego les hace llegar un reporte indicando su contribución al medio ambiente.
  • Los amenities son productos 100% biodegradables, como Stop the Water y Osmé, que se van alternando y se pueden comprar en la tienda del hotel.
  • Muchos productos son de elaboración casera: pan, mermelada, repostería, hidromieles, y el vermouth que emplean en coctelería.