CAFFÉ TRUCILLO

CAFFÉ TRUCILLO

Caffé Trucillo

El espresso habla italiano

Imahe importa para ofrecer a sus clientes en Chile café arábico y robusta de esta marca italiana, con granos provenientes de los mejores países productores de tres continentes: América Central y Sur, Asia y África

“EN TIEMPOS SIEMPRE CAMBIANTES, hay momentos que lo mejor es volver a las raíces, a la tradición, a lo familiar, lo cercano, lo que sabemos que es bueno. De esta manera llega a Chile un café italiano con tradición de más de seis décadas”, sostuvo Luis Garrido, jefe de marketing de Imahe, empresa nacional que importa esta marca para el mercado chileno.

Caffé Trucillo partió en 1950, cuando Cesare Trucillo instaló una tostaduría de granos verdes en su casa de Salerno que llamó Caffé Moka Salerno. Años después, en 1980, Matteo, el hijo del fundador, llevó a cabo la transición de Caffé Moka Salerno a Cesare Trucillo Spa, con el fin de dar una identidad clara, transparente y precisa a la empresa, vinculándola de manera directa al apellido familiar. “De esta manera Trucillo se convirtió en sinónimo de café y calidad en el mundo, combinando tradición e innovación”, dijo Garrido, quien agregó que Trucillo trabaja con los mejores países productores de tres continentes: América Central y Sur, Asia y África para ofrecer a sus clientes en Chile.

“Sólo se utilizan granos selectos, hábilmente tostados, creando así mezclas calificadas con una intensa dulzura aromática, cuerpo aterciopelado y un sabor equilibrado”, explicó el ejecutivo, refiriéndose a las bondades de Café Trucillo.

En cuanto a las características, Trucillo emplea un tostado mediano oscuro. El aroma intenso que desarrollan proviene de un proceso de tostado artesanal. La alta calidad de sus mezclas se monitorea en un laboratorio de producción, con un sistema de análisis sensorial mediante un panel de catadores calificados.

“En Imahe, como distribuidores oficiales de Trucillo en Chile, ofrecemos distintos blends para cada necesidad de nuestros clientes y con el perfil adecuado”, indicó Garrido. Todos respaldados por certificaciones de calidad, como Inei Product Certification, que indica que los blends están acorde a la especificación técnica 008, y para los cafés bajo el nombre Espresso Italiano: UNI-EN-ISO 9001:2008. En el año 2000, Trucillo certificó la calidad de los procesos de la empresa conforme a la legislación europea UNI-EN-ISO 9001:2008, que identifica los procesos que debe cumplir una empresa para poder satisfacer a sus clientes. British Retail Consortium (BRC), por su parte, son estándares globales orientados a la seguridad en consumo de alimentos. Su propósito es garantizar tanto a empresas como clientes la calidad y seguridad de los productos, desde su origen hasta el envasado y consumo. En cuanto a Bio, la certificación orgánica va orientada a la producción correcta, que preserve el medioambiente y ecosistemas naturales, descartando la adición de químicos y aditivos. Finalmente Fairtrade es una etiqueta que certifica productos acorde a los estándares del comercio justo, apuntando directamente a mejorar las condiciones de vida y trabajo de los productores de los países de origen.

PRODUCTOS

Respecto a los productos, Luis Garrido mencionó Bar, “que representa el buen sabor de nuestra tradición. Es un blend de los mejores orígenes de café arábico y robusta, seleccionados para el mundo del espresso, con un sabor pleno y vigoroso, una crema única y compacta, una mezcla equilibrada y con un final agradable y persistente”.

En el caso del producto Horeca, Garrido señaló que “es un café espresso fuerte y cremoso, acorde a la verdadera tradición italiana. Con granos arábico y robusta, seleccionados con el fin de producir una bebida de carácter determinado, equilibrado y envolvente, tiene una textura compacta de avellana y aterciopelada que exalta el espresso”.

Sobre el café arábico, el representante de Imahe indicó: “Es el sabor de la perfección. Blend de granos 100% arábicos, exclusivamente seleccionados de los mejores países productores, caracterizado por aromas dulces y delicados con notas a flores y frutas cítricas, un café refinado de cuerpo suave y redondo, y una acidez agradable y pronunciada”. Finalmente Decaf, “es el placer de un descafeinado. Esta variedad es un blend arábico y robusta, tostado y descafeinado naturalmente, manteniendo sus propiedades, el aroma y sabor único del café. Con gusto elegante y aroma delicado, muestra un cuerpo redondo y una crema aterciopelada, perfectamente balanceado para los que buscan un café delicado, aromático y ligero”.

Garrido explicó también que como Trucillo maneja distintos blends y formatos, se puede adaptar a cualquier tipo de cliente: “Desde granos a pods y sachets, apoyamos a pequeñas cafeterías y grandes cadenas. Todo con el respaldo de una gran marca, sin dejar de lado la calidad italiana en cada uno de sus formatos disponibles”.

Otra ventaja adicional es el respaldo que puede dar a los clientes una empresa como Imahe. Orientarlos, por ejemplo, hacia el perfil adecuado y maquinaria, ofrecer repuestos y capacitación para el correcto funcionamiento y cada necesidad que exista. Cuentan además con el barista Vicente Martínez para niveles básicos de preparación de café Trucillo, como espresso, cappuchino, latte, etc.

“Contamos con máquinas para cada preparación y volumen, desde automáticas para consumos bajos, como la WMF900 o Pods, como la Pinoccio, hasta super automáticas de gran flujo, como la WMF5000, o la Schaerer Coffee Art Plus. También de grupo, como la línea Casadio, o de estilo americano, como las de filtrado Bunn ICB-DV”, indicó Garrido.

Finalmente el representante de Imahe destacó que la empresa es distribuidor de saborizantes Fabbri: “Es el complemento perfecto para el café, con una amplia variedad de sabores para todos los gustos”.

Imahe Chile

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  • Ejército 309, Concepción

  • www.trucillo.cl
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