AUGUSTA APART HOTEL

AUGUSTA APART HOTEL

Augusta Apart Hotel

Aires contemporáneos en Valparaíso

Karen Lein optó por reinventarse a partir de la gestión y la moda, áreas en las cuales se ha formado y desarrollado. Junto a su amiga Carolina Arias y el apoyo de destacados arquitectos y artistas, inauguró recientemente este hotel en Cerro Alegre

Karen Lein, dueña

LLEGÓ HACE CUATRO AÑOS A LA REGIÓN DE VALPARAÍSO, movida por la necesidad de hacer un cambio vinculado al bienestar de sus hijos. “Arribé al puerto de manera casual, de turista, y fue una tremenda intuición la que me empujó a tomar la decisión de radicarme aquí”, recuerda Karen Lein, ingeniero comercial de la Pontificia Universidad Católica de Santiago, Master in Fashion Management SDA Bocconi (Milán/Italia), socia fundadora de Matriz Moda; de la Incubadora, proyectos en el sector diseño y moda; y ex gerente de accesorios Mujer Paris/Cencosud (2003-2012). “Dejé a un gran amor que es Cencosud, y opté por reinventarme desde aquellas áreas en las cuales me he formado y desarrollado, que son la gestión y la moda”.

Se fue acercando de a poco a Valparaíso. Año y medio arrendó un departamento que queda al frente de lo que es hoy hotel Augusta. “Decidí explorar la oportunidad de hacer algo. Golpeé puertas y así conocí a personas que me ayudaron, tanto en la Fundación Piensa, Universidad Adolfo Ibáñez y Universidad de Valparaíso”. Al poco tiempo conoció a Carolina Arias, dueña del Bazar La Pasión, quien le mostró la casona, la instó a comprarla en 2016 y se hizo cargo de su interiorismo.

Karen tenía un concepto en la cabeza: desarrollar un proyecto hotelero que evocara ese Valparaíso que todos queremos recuperar, en combinación con estándares contemporáneos. Fue Carolina quien visionó el lugar y logró un resultado impresionante.

En la arquitectura estuvieron Roberto Fantuzzi y Jaime Rodillo. “Fue una elección fácil, debido a que soy gran admiradora de sus trabajos y la manera en que lo logran”, cuenta Karen. Y el toque especial en la decoración vino de la mano del gran artista y escultor Rodrigo Villalobos. “Cuando vimos el bosquejo de lo que sería el móvil que cuelga en el patio de luz, supimos que la hoja sería central. Incluso la tomamos como nuestro logo”. El nombre es el de la hija de Carolina Arias, Augusta, que ambas sintieron le daría carácter e identidad al hotel.

“En este armarse, era fundamental encontrar a alguien que comulgara con la visión que tenía sobre Augusta. Esta es, dentro del formato boutique, entregar un nivel de servicio impecable para lograr una estadía perfecta. Por eso ofrecí a Felipe Morales ser parte del proyecto como administrador. Llevamos ocho meses de relación laboral, y sólo tengo palabras de agradecimiento”, dice Karen. Felipe, relacionador público formado en DuocUC, estuvo encargado de las comunicaciones del Museo de Bellas Artes, Palacio Baburizza, del 2015 al 2017.

La empresaria escogió situar el hotel boutique en calle San Enrique, “fue una oportunidad única, es el mejor sector de Cerro Alegre”. El establecimiento fue inaugurado en junio pasado. Al ser consultada sobre qué expectativas tiene de la hotelería, mundo al que comienza a acercarse, Karen explica que “hemos hablado con hoteleros de la Asociación Gremial de Hoteles de Valparaíso, de la cual soy tesorera, y hemos concordado que no debemos vender nuestros hoteles por separado. Trabajamos por mostrar y ofrecer Valparaíso como un todo: patrimonio, cultura, hotelería, gastronomía, etc. Entendiendo esto, creemos que existe una amplia y variada oferta hotelera que se complementa con las propuestas gastronómicas y turísticas, construyendo un gran ecosistema”, y agrega: “sentimos que eso se visibiliza poco, y que las noticias que se publican son las negativas: el deterioro de algunas zonas de la ciudad, los perros, la basura, etc. Eso desvía la atención del tremendo trabajo que han hecho algunos privados y el sector público, por posicionar a Valparaíso como una alternativa interesante y sorprendente. Sin embargo, hasta que el turismo no sea entendido como un sector de desarrollo e impacto relevante para la economía territorial, los esfuerzos serán atomizados. Falta más asociatividad y trabajo en conjunto, y un sector público que fije directrices y garantías al respecto”.

La dueña dice también que ha visto que la oferta hotelera abarca desde lo boutique a los hoteles masivos. “El formato boutique que nosotros escogimos es maravilloso. Desde casonas antiguas donde pareciera se ha detenido el tiempo, a otras más modernas, quizás como Augusta. Existe un abanico tremendo y muy bien trabajado”.

RECORRIDO POR EL HOTEL

La casona donde se ubica el hotel data de 1910. Perteneció a abuelos de apoderados del colegio donde van los hijos de Karen, así que encontrarla fue una total coincidencia. Si bien en el exterior los cambios no son notorios, al interior experimentó transformaciones profundas que en total tardaron 15 meses. Pasó de ser una casa que albergaba a dos familias, a ser vista como un todo. La construcción pasó por un proceso de vaciado completo, ya que se intervino con un imponente patio de luz que la secciona en dos mitades. Además se construyó un tercer piso, para lo cual hubo que reforzarla con vigas de metal. La escalera, que desapareció en la forma que se conocía, fue reemplazada por una nueva de distinta conformación. De la casa original quedó la fachada, con ventanales y puertas y el piso de pino oregón.

En Augusta Apart Hotel hay seis habitaciones con capacidad para dos personas cada una. “La vista hacia la bahía y los cerros es insuperable. Asimismo, desde los pasillos se pueden ver lugares icónicos de Valparaíso que son fantásticos. Entendemos que la vista es uno de los atractivos y lo que los huéspedes buscan, por eso la importancia de contar con terrazas privadas para potenciar aún más este valor”, indica Karen.

La estructura se repite en cada una de las habitaciones: 30 metros cuadrados donde hay una cocina y por supuesto baño, ambos equipados. Muchas de las piezas cuentan con doble altura, lo que las hace aún más espaciosas. Cada suite tiene la particularidad de estar decorada de manera especial, con muebles recuperados y restaurados de antiguas casonas porteñas. “Las camas, cocinas y baños son nuevos, es lo que da el contraste entre lo antiguo y lo moderno. Y en este combinar hemos puesto especial énfasis para que todo sea confortable, con camas cómodas, sábanas de 300 hilos, plumones de hilos de seda y toallas esponjosas”, explica. Cada pieza tiene minibar con un surtido de productos. En cuanto a los amenities, cada baño viene equipado con shampoo, acondicionador y crema para el cuerpo.

Tomaron la denominación Apart Hotel, pues cada habitación posee una kitchenette full equipada para dos personas. Por ello no se ofrece desayuno, sino en La Caffetteria, ubicada a una cuadra, en calle Galos. En ella los huéspedes escogen cinco variedades de desayuno, por ejemplo el de campo, y otro con macedonia de fruta, yogurt con cereal, muffin o galletas y té o café.

Sobre el público al que están dirigidos, Karen señala que “Augusta busca ser un espacio en donde se disfrute Valparaíso desde la habitación, un lugar de descanso y relajo que permita una estadía larga. A los huéspedes les advertimos sobre la capacidad de las habitaciones, que son para dos personas, y que el edificio no es adecuado para niños por las escaleras y terrazas”.

La sustentabilidad es un aspecto que les mueve y preocupa. Dice Karen: “Más allá del reciclaje de envases y el ahorro energético – focos Led y un patio de luz –, necesitamos hacer más, buscar alternativas a los amenities que ofrecemos, pues vienen en envases de plástico. Hemos encontrado algunos sin envoltorio de plástico que podríamos implementar. También potenciamos el vidrio sobre el plástico”.

Finalmente, Karen Lein indica que están elaborando una serie de programas entretenidos, anclados en el maravilloso ecosistema que ofrece el puerto. “Junto con la gastronomía y la oferta cultural, hemos creado algunos eventos para potenciar la propuesta. Estamos convencidos que no vendemos 450 metros cuadrados de Augusta Apart Hotel, ofrecemos un puerto entero. Desde ahí creemos que tenemos un mundo por destacar”.