QUIJOTE

QUIJOTE

Restaurante Quijote

Un hidalgo en Concepción

El restaurante, café y bar abrió el 2008 gracias a la iniciativa de la familia Lama Chadwick, dueños también de una conocida importadora penquista, y de un restaurante del mismo nombre en Santiago desde 2013.

Francisco Lama, dueño
y Camila Bianchi, encargada de comunicaciones

QUIJOTE CONCEPCIÓN, un restaurante de más de 700 metros cuadrados, ubicado dentro de la reconocida galería Centro Español, frente a la Plaza de Armas, es un importante proyecto gastronómico que logró revitalizar el centro de la ciudad. “Ofrecemos un servicio de calidad y una comida ‘sin pretensiones’, con sabores caseros y toques gourmet”, afirma Francisco Lama Chadwick, integrante de la familia dueña de la conocida importadora Lama, poseedora también de este emblemático restaurante en la VIII Región y otro en el centro de Santiago. 

Francisco Lama, quien estudió ingeniería comercial en la Universidad Gabriela Mistral, tempranamente, entre libros y apuntes, comenzó a trabajar en la importadora de juguetes y artículos de regalo de su familia. En 2008, ya egresado, su padre le propuso hacerse cargo en Concepción del restaurante, “la idea era venirme por un tiempo, pero me apasionó tanto el rubro gastronómico que me quedé”. Se enamoró del Quijote, de las personas, de la comida casera con toques gourmets, de ser capaz de dar un buen servicio, “me cautivó el desafío de revitalizar el centro de la ciudad a través de este proyecto, y que eso se esté reflejando es un éxito profesional y familiar”.

La historia del emprendimiento parte en 2008, cuando los Lama Chadwick deciden incursionar en el sector gastronómico sin tener mayor experiencia. “Fue difícil al principio, llegaba a las 8:00 de la mañana y cerraba a la 01:00, hasta que logramos entender y estabilizar el negocio”, recuerda Francisco, quien hoy da trabajo a 60 personas sólo en Concepción.

Camila Bianchi, periodista, hoy encargada de comunicaciones, llegó a trabajar al restaurante, “me tocó entrevistar a Francisco y ambos quedamos enganchados”. Así, a los seis meses dejó su anterior trabajo y se vino al Quijote. Hoy están casados, controlan el negocio desde Santiago y viajan periódicamente a Concepción. 

Los dueños sostienen que su gastronomía mezcla a la perfección los mejores sabores hogareños y los toques gourmet de sus chefs. “Creo que mi granito de arena a la gastronomía nacional guarda relación con hacer entender que de lo sencillo, puede resultar un gran plato. Me refiero a entregar una comida casera con algunos toques gourmet que marquen la diferencia. La gente agradece un buen plato de comida, que le haga recordar algún momento”, explica Lama. Al aplicar el sello Quijote, lo que se busca es que el cliente sienta que está en su casa, o recuerde cómo le cocinaba su mamá o su abuela cuando prueba un plato, al más puro estilo ratatouille”, agrega Camila.

La decoración del Quijote tiene como protagonista al hidalgo Quijote de la Mancha, con toques modernos y vanguardistas, alta presencia de negro y naranjo y detalles en madera. Cuenta con amplios espacios, en dos niveles y rincones, que lo hacen acogedor.

En 2013 se aventuraron y decidieron abrir en Santiago, un local de 430 metros cuadrados, con capacidad para atender alrededor de 500 personas al día. En cuanto al diseño, es diferente al de Concepción, ya que se quiso mantener lo clásico del sector en el cual está inserto. “Está en un edificio en calle Nueva York, que es patrimonio nacional, y lo adecuamos a sus orígenes, 1927. Tiene pisos, techos y paredes estilo antiguo. Los toques modernos los otorga el mobiliario en tonos negros y azules”, cuenta Francisco.

LA CARTA Y EL CHEF

Luis Lagos, chef ejecutivo

La carta es amplia. Parte con un buen café Lavazza: goteado, capuccino, cortado nutella o cortado manjar ($1.200 a $2.500). En cuanto a desayunos está Don Quijote (té, café con leche, mini sandwich de churrasco italiano y lomo italiano y jugo a elección); o el Dulcinea (té o café, ave palta y ave pimiento y jugo: $3.500 a $4.990). Hay pastelería propia con torta La abuela (bizcocho de vainilla, tres leches, pastelera y merengue italiano); torta Don Quijote y amor ($1.990 a $2.990); Gelatería con copas como La golosa, helado de vainilla y chocolate, salsa de chocolate, frambuesa, chantilly y rollos de barquillo ($2.750 a $3.990); y onces completas como La Sancho.

La lista de sandwichs es generosa, desde vienesa italiana, pasando por la hamburguesa Don Quijote: carne, jamón, huevo, queso, tomate, palta, mayonesa y cebolla frita con papas fritas; Lomitos y Ave chacarero ($2.550 a $7.990). Para picar hay tablas: la Chilena; la de Camarones o la de Pulpo: pulpo a la parrilla, con papas fritas y salsa verde; Roll mixto; Tabla sandwich; Pichanga penquista ($5.500 a $12.500). Las pizzas son a la piedra: Árabe, Napolitana, Machas a la parmesana y más ($6.990 a $14.990 en trilogía).

Los más tradicionales escogen entradas, como Palta reina, Pastel de jaiba, Ceviche ($5.500 a $9.990); las especialidades, como Consomé de ave reina; Plateada criolla; Mechada casera; Asado de la Mancha; Fetuccini con camarones y palta ($3.500 a $8.500). Entre las alternativas de pescados y mariscos está el Salmón del fin del mundo; Congrio a lo pobre; o Reineta a la mantequilla ($6.750 a $11.990). En carnes premium hay Lomo liso o vetado a lo pobre; Filete Quijote, Costillar de cerdo y más ($6.990 a $12.990, e incluye copa de vino). De postre: Celestino; Suspiro limeño; Trilogía de tiramisú; Torta de merengue ($2.650 a $3.990). Se incluyen 18 etiquetas de vinos y algunos espumantes y cervezas ($2.100 a $3.400), y en tragos los más solicitados son pisco sour y mojitos ($2.990 y $3.990).

Palta reina clásica: palta rellena con ave, mayonesa y aceitunas sobre lechugas ($6.350)
Pizza de machas a la parmesana, masa a la piedra, queso parmesano y machas ($7.990)
Lomo liso a lo pobre: lomo 250 grs., papas fritas, huevo y cebolla ($10.990)

“Cada local tiene sus platos distintivos, y hay algunos que se repiten. Pero nos preocupamos de ir desarrollando preparaciones nuevas en conjunto con Santiago, que se agregan a las cartas cada tres meses. Ambos restaurantes nos complementamos, y entre el chef de allá (Sebastián Gamboni) y yo hay una buena relación. Buscamos siempre nuevas ideas para ver qué puede funcionar mejor en los dos restaurantes”, señala Luis Lagos, chef ejecutivo del local de Concepción, quien estudió cocina en DuocUC Concepción, e hizo su práctica en el restaurante Hidalgo. Nueve años fue chef ejecutivo del centro de eventos Los Castaños. También hizo pasantías, con Carlos Beltrán en Cañete, y en el restaurante Caballeriza, Buenos Aires, Argentina. A su regreso trabajó en el hotel El Dorado, y en 2016 se sumó al Quijote como chef ejecutivo. Además es dueño y socio de Fuente Penquista en Concepción.

Tabla chilena: empanadas de queso, sopaipillas y pebre ($5.500)
Roll mixto: tortilla de trigo rellena con salmón y camarón, queso philadelphia, palta y salsa de soya ($6.990)

La carta es internacional, no tiene toques españoles pese al nombre del local. “Los platos son generosos, sin pretensiones. Destacan las plateadas, el pastel de choclo, el mixto salmón camarón, la palta reina, el salmón de la Mancha”, dice el chef, quien obtuvo medalla de oro en el Torneo Chef Sur 2012. También ocupó la tercera ubicación en el torneo Food & Service 2015, y es presidente de la Asociación Gremial Chef del Biobío.

Luis Lagos hizo hincapié en la presencia de hongos regionales en el menú ejecutivo ($4.690, con entrada, principal, postre, pan, pebre y bebida), que se sumarán a las próximas cartas, “estos hongos dan identidad a la carta. Tenemos ocho variedades: changle morado, blanco y naranja, loyo, robellón, hongos de pino, gargal, ostra de álamo, morchellas, digüeñes, etc., que se incorporarán a salsas, pasteles de choclo, pizzas, salteados, ensaladas, ceviches y pailas al ajillo”

Plateada criolla con pastelera de choclo y ensalada a la chilena ($7.990)
Pichanga penquista: cama de papas fritas, carne, queso, aceitunas, palta, tomate, longaniza, vienesas, huevo duro y pepinillos ($12.500)

Gracias al exitoso recibimiento en Concepción, que se ha ido replicando en Santiago, están buscando más locaciones en Santiago – Nueva Costanera e Isidora Goyanechea –, y que también les interesa Puerto Varas. “El principal potencial del Quijote es que tenemos de todo en un solo lugar. Acá tú puedes comer desde un sandwich hasta un filete, desde una tabla con papas fritas hasta una refinada preparación de una pasta casera. Por lo mismo contamos con un público transversal: familias, grupos de amigos, parejas, compañeros de trabajo”, explica Camila. Y no es menor la creatividad: “Cuando cumplimos cinco años sorteamos un auto, y cuando sean diez espero sortear el pie de un departamento”, afirma sin un ápice de duda Francisco Lama.  

Tabla sandwich con 4 mini sandwichs: churrasco italiano, chacarero, ave palta, lomo italiano más papas fritas ($6.990)
Torta de merengue con frambuesas ($2.990)

Quijote Restaurante Café Bar

  • Barros Arana 673, local 4 y 8
  • Galería del Centro Español, Concepción
  • Teléfono: (+56-41) 224 6000
  • Horario: Lunes a miércoles, de 10:30 a 22:00 hrs.
  • Jueves y viernes, de 10:30 a 22:30 hrs.
  • Sábado, de 10:30 a 21:00 hrs.
  • Facebook: Restaurant Don Quijote
  • www.quijoterestaurant.cl