MERCURE SANTIAGO

MERCURE SANTIAGO

Renovado y en el corazón de la ciudad

De categoría Midscale, Mercure ofrece 142 habitaciones, restaurantes, un centro de fitness, salas de reunión o eventos y piscina al aire libre, todo esto con un nuevo look de diseño.

Chef Jorge Fernández,
Hotel Mercure Santiago

UBICADO EN EL CENTRO CÍVICO DE LA CIUDAD, a pasos de la Plaza de Armas, la Catedral Metropolitana, el Palacio de la Moneda, el Mercado Central, el Museo de Arte Precolombino y el Teatro Municipal, Hotel Mercure Santiago Centro mantiene su alto standard y suma una ubicación muy turística.

“Es fácil llegar al hotel, queda a 30 metros de la estación Metro Santa Lucía, y a 18 kilómetros del Aeropuerto Internacional. Además, al estar en pleno corazón de Santiago, existe acceso a parques, museos y edificios históricos, considerados monumentos nacionales”, explicó Susan Lara, gerente general, quien agregó que a lo ya nombrado se suma la Biblioteca Nacional, el Cerro Santa Lucía, el Museo Nacional de Bellas Artes, y la casa de Pablo Neruda “La Chascona”, que los visitantes exploran caminando si lo desean. Además, quienes combinan Santiago con Viña y Valparaíso, y algunos viñedos, toman el metro, el bus, van y regresan sin problemas.

El hotel, que empezó sus operaciones bajo la administración de AccorHotels el 2013, ofrece una infraestructura completa, con 142 habitaciones, restaurante, bar, centro de fitness y salas de reunión o eventos. Existe un completo gimnasio, un lounge en la terraza abierta y piscina al aire libre, operativa durante el verano.

Filete de res asado con harina tostada, acompañado de charquicán criollo, hecho con longanizas, huevo de codorniz frito y salsa de carne ($11.900)
Merluza austral cocinada con zucchini, acompañada de mousseline de coliflores y salsa de camarones ($9.500)
Bollotine de salmón, servido con gelatina de pepino y limón, ostiones en mantequilla, trocitos de palta y pan tostado casero ($8.500)

Poseen distintos tipos de habitaciones, comenzando por la que tiene una cama king size, Tv por cable de 32”, Internet wifi de cortesía, minibar, baño con ducha, secador de pelo, aire acondicionado, calefacción con control individual, y caja de seguridad con capacidad para laptop. Una similar, que tiene dos camas dobles, para avanzar a la categoría Superior, con vista panorámica a la ciudad, una cama king, Tv 32”, minibar, café express y botella de agua de cortesía, baño con ducha, secador de pelo, caja fuerte, radio, wifi gratis y cuna a petición (de una o dos camas). Las dos Suite Junior son las más grandes, de dos ambientes, vista al Cerro Santa Lucía y la Biblioteca Nacional, habitación con cama King, una sala con sofá cama, escritorio, comedor, Smart Tv42’, dos baños, y todo lo anteriormente nombrado. “Son habitaciones con todas las comodidades que las personas se merecen, para relajarse después de un día de trabajo. La idea es que disfruten de un ambiente diseñado para ofrecerles un descanso tonificante”, señaló la gerente.

También hay servicio extra de lavandería, con lavado en seco y planchado, y servicio de traslado al aeropuerto para quienes lo requieran. Para aquellos que no desean interrumpir su rutina física, Mercure cuenta con equipamientos deportivos, como una piscina exterior sin calefacción, y un gimnasio con máquinas trotadoras, bicicletas y pesas.

El rediseño de las habitaciones está siendo desarrollado por la arquitecto argentina Eleonora González. “Les dimos un look diferente, que debiéramos terminar a fines del 2018. Es un estilo moderno, conservando la comodidad para quienes pasan dos noches, o incluso semanas con nosotros. La experta se basó en los colores negro, gris, azul y acero, con toques de elegancia y sofisticación, dentro de la simplicidad”, dijo Susan.

A nivel arquitectónico, la gerente explicó que la marca Mercure se acomoda a la infraestructura y el espacio que ya existe, y le otorga una atmósfera con sabor local, manteniendo la garantía de calidad internacional que los caracteriza, “no irrumpe en la ciudad, y es un lujo estar ubicados frente al casco monumental de Santiago, la Biblioteca Nacional y el Cerro Santa Lucía. Eso nos enorgullece”. Hay habitaciones muy espaciosas, de 29 m2, y gran parte tiene vista a la Alameda y al cerro, la piscina y el área de terraza. A fin de año se ve en primera fila el evento Paris Parade, y el show pirotécnico de la Torre Entel.

FIDELIDAD LE CLUB

Susan Lara explicó también el programa Fidelidad Le Club AccorHotels: “Sirve para todos los clientes que reservan directamente a través de las páginas web. Ellos tienen la posibilidad de acumular puntos por cada noche de alojamiento, y esto se convierte en beneficios especiales. Canjean noches en hoteles distintos, en cualquier lugar del mundo y de diferente categoría, y reciben atractivas ofertas antes que el resto de la gente”.

Sobre el tipo de cliente, la gerente indicó que un 40% son chilenos que llegan por trabajo, y una gran cantidad viene por turismo: brasileros, australianos y europeos, en pareja, y amigos y familias en menor número. Cabe destacar que para niños y niñas, hasta los doce años, no se cobra adicional, y el desayuno es de cortesía para ellos.

Uno de sus atractivos es la atención, que hace que la gente se repita la estadía o se quede largas estancias, explicó Susan. “No somos un hotel de lujo, ni muy estructurado. Queremos que los huéspedes se sientan como en casa, y se relajen en cada espacio. Con este fin damos apertura a nuestros colaboradores, para que sean naturales y cercanos con las personas”.

SEGURIDAD

En cuanto a este tema destacan modernos sistemas, con alarmas audibles de humo e incendios, sistema de rociador en habitaciones, cerradura y mirilla de seguridad. “Desde el ingreso las mamparas son transparentes, pero sin restar seguridad, con doble puerta, sensores, y en los ascensores hay un sistema de control de llaves”.

Mercure posee una habitación para personas con limitaciones físicas, e infraestructura para gente con movilidad reducida. Existe una rampa de acceso, facilidades para las sillas de ruedas, baño de huéspedes con limitaciones físicas y estacionamientos demarcados al interior y exterior.

AMARANTO Y COBRE

Las cocinas de los restaurantes de Mercure están a cargo del chef Jorge Fernández, quien lleva cuatro años en la empresa. Estudió cocina en Inacap Apoquindo, hizo su práctica en el Club de la Policía de Investigaciones, en el restaurant Osadía, de Carlo Von Mühlenbrock, y en DuocUC. Gracias a su desempeño, en 2013 se ganó una práctica de tres meses en Le Tour Rivière, en Toulouse, Francia, un restaurante de comida tradicional francesa. A su regreso se contactó con el chef ejecutivo de Mercure, Juan Pablo Castro, para trabajar part time en cocina. En la empresa fue pasando por distintos cargos: fue maestro pastelero por dos años, para luego ascender a sous chef. El 2017 se le dio la posibilidad de ser chef ejecutivo. “La carta actual es mía, pasé de una comida casera excelente a una más acotada, con más incorporación de técnica. Los pescados por ejemplo, se cocinan sous vide, logrando una textura distinta. Los platos en general vienen ahora con guarniciones más atractivas”, explicó.

Amaranto Restaurante destaca por su cocina internacional, en un ambiente casual. “Es el lugar perfecto para reunirse con clientes en almuerzos y cenas de negocios, y degustar una variedad de sabores originarios dentro de un ambiente cálido y exclusivo. No hay restricciones de horarios, la gente puede comer lo que desee con tranquilidad”, señaló el chef. Hay desayuno buffet, servicio de almuerzo y cena a la carta, y de lunes a viernes almuerzo con menú del día ($8.200 con entrada, fondo, postre y bebestible de agua, bebida o jugo con refill), con platos más caseros. En entradas hay Bollotine de salmón; Cebiche con ají amarillo y camotes; Mollejas de res con confitura de tomates; Paila de mariscos y Crema de zapallo perfumada al jengibre ($5.300 a $10.000). En fondos, Salmón cubierto en lámina de aceitunas negras; Filete de res asado con harina tostada; Merluza austral cocinada con mousseline de coliflores; Pulpo grillado con papas nativas; Costeleta de res lisa de 350 gramos, con puré y vegetales grillados; Filete de ave en salsa de miel; Tortellonis rellenos de osobuco y queso azul; Ravioles rellenos con jaiba, cubiertos de salsa pomodoro, y Lasaña con bechamel de champiñones ($8.200 a $15.800). Para cerrar la velada, Chocolate preciado; Bizcocho húmedo en cuatro leches; Mousse de castañas con brownie de nueces; y Mousse de manjar con hojarasca crocante ($4.500 a $5.800).

El segundo espacio culinario es Cobre, un café bar que también está pensado para reuniones de negocios, happy hours, o para entretenerse y relajarse. Deleita con sandwichs, como Pollo barbecue; Hamburguesas; Pizza mechada; Chorrillana de plateada; Anticuchos de lomo; Empanadas de pastelera y queso ($7.200 a $9.800), y más.

También está Nimbus. Ubicado en la terraza, ofrece música ambiental, vista panorámica al centro de la ciudad, y una carta especial de tragos, como Don Corleone; John Collins; Ruso negro o Mimosa, y finger foods (arriba mencionados).

Salmón cubierto en lámina de aceitunas negras, acompañado de arvejas y habas salteadas en mantequilla, con tocino y perejil ($9.000)
Ravioles rellenos con jaiba, cubiertos con salsa pomodoro y camarones ($8.500)
Chocolate preciado: mousse de chocolate con crocante de almendras, coulis de plátano y maracuyá, helado de chocolate y salsa borgoña con frutillas ($5.800)

NEGOCIOS Y EVENTOS

El hotel ofrece un centro de negocios, con estaciones de trabajo equipadas con fax, fotocopiadoras, computadoras, impresoras, scanner e Internet de banda ancha. Cuenta con salones de eventos adaptables, para albergar hasta 300 personas en auditorio. Cada salón está equipado con pizarra, proyector, servicio de coffee break, wifi y atención personalizada. Para las empresas destaca Internet de alta velocidad, business corner, caja de seguridad en recepción y alquiler de computadores.

Mercure cuenta con 16 salas de reuniones, algunas con luz natural, como Gran Andes, para 200 personas; Aconcagua II, para 150 personas; Andes III, para 100; Gran Aconcagua, para 300; Andes I, para 30, entre otras. En cuanto a las comodidades, hay tecnología para videoconferencias, podio con luz de día, acceso a wifi, salas de apoyo, equipo de video, proyector de techo e intérprete simultáneo.

Mercure Santiago Centro

  • Avda. Libertador Bernardo O’Higgins 632, Santiago Centro
  • Teléfonos: (+56-2) 2595 6622 - (+56-2) 2595 6708
  • Horario Restaurante Amaranto: de 07:00 a 23:00 hrs.
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
  • www.accorhoteles.com
  • www.mercure.com

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