HOTEL AWA

HOTEL AWA

Hotel AWA Conexión con el entorno

En Puerto Varas llama la atención este hotel de 16 habitaciones – que se inauguró en noviembre de 2016 –, el cual mezcla conceptos y técnicas contemporáneas con la identidad y cultura de la zona

“EL OCÉANO PACÍFICO SE SALÍA DEL MAPA . No había dónde ponerlo. Era tan grande, desordenado y azul que no cabía en ninguna parte. Por eso lo dejaron frente a mi ventana”, escribió el poeta Pablo Neruda. Esta alusión del vate bien se puede vincular a la sensación de inmensidad que produce el Lago Llanquihue y el volcán Osorno, que se aprecian magnánimos desde cada habitación de Hotel AWA a través de sus ventanales de piso a cielo.

AWA es un proyecto familiar de propiedad del arquitecto Mauricio Fuentes y su señora Jimena Hernández, ambos santiaguinos, al cual se han sumado sus hijos, Mauricio, gerente de operaciones, y Daniela, a cargo del diseño y las redes sociales.

Luego de años de trabajo, en noviembre de 2016 el hotel finalmente abrió sus puertas, aunque la historia partió mucho antes. El caso es que los dueños en su juventud solían veranear en Puerto Varas, y en 2005 una vez que se casaron levantaron una casa de veraneo cerca de la ciudad. Así, en 2013, en el predio de al lado, a orillas del lago Llanquihue, se animaron a hacer un hotel que les permite realizar diversas actividades lacustres.

Ximena Dipp, gerente residente

Con una inversión de US$8 millones, tanto la arquitectura como la decoración estuvieron a cargo de Arquigestión, oficina de arquitectura de Mauricio. La idea fue combinar modernidad y tradición, utilizando materiales locales y otros de vanguardia: ciprés de las Guaitecas, piedra laja, piedra volcánica y tejuelas de alerce, junto con hormigón armado y amplios ventanales de fabricación alemana, entre otros.

Según la gerente residente Ximena Dipp, “no se quiso replicar la arquitectura tradicional de la zona. En vez de eso se privilegiaron las vistas que son lo principal y más importante de la región. El mismo concepto se llevó al interiorismo, combinando objetos tradicionales con exclusivas piezas de arte moderno. De hecho al entrar reciben a los huéspedes centenarias raíces de alerce junto a una escultura de Javier Stitchkin, mientras que en las habitaciones, telares mapuches conviven con grabados de la reconocida artista nacional Matilde Pérez. Lo que más destacamos es el toque personal que le hemos dado al hotel”.

La ejecutiva, quien nació en Guadalajara, México, comenzó a viajar cuando tenía 15 años. Luego de vivir un tiempo en Alemania, viajó a Suiza a estudiar hotelería y finanzas en el Glion Institute of Higher Education. Tras hacer su práctica en la cadena de hoteles de lujo Oberoi, India, trabajó en los cruceros Silver Seas, Regent Cruises y Star Clippers, los famosos barcos a vela, donde llegó a ser cruise director. En los cuatro años que estuvo en esas embarcaciones, pudo recorrer el Mediterráneo, el Caribe y Costa Rica, entre otros. “En ese tiempo quise hacer una pausa, y como mi hermana se enamoró de un chileno le ayudé a abrir el Café Kau, en Puerto Natales, que además ofrecía cinco habitaciones y tenía una oficina de turismo aventura”, recordó Ximena, quien cuando fue el incendio en el parque Torres del Paine volvió a los barcos. Hizo el crucero del Atlántico con Star Clippers, hasta que el Hotel Awasi en Torres del Paine la contrató. Ahí primero fue gerente de operaciones y luego gerente residente. Aunque tres años después volvió a México, allá la convencieron que se viniera a Puerto Varas a hacerse cargo del Hotel AWA. La fecha: junio de 2016. “Armé mi propio equipo de trabajo. En este proyecto que empezó como algo chiquito y familiar, realmente he podido aportar. Ser parte del sueño de otra persona es increíble”.

Ximena Dipp contó también que la construcción del hotel tomó tres años debido a la erupción del volcán Calbuco, también a problemas con la lluvia y la llegada de los materiales. Debido a la geometría del edificio se determinó hacerlo de hormigón armado, técnica que también se eligió siguiendo la tradición constructiva chilena, “la mayor parte de las fachadas son de hormigón a la vista. La textura característica de este material fue confeccionada mediante moldajes de madera fabricados en la misma obra”.

AGUA Y ELEMENTOS

“El nombre ‘Awa’, que además de leerse en diversos idiomas posee un significado transparente: ‘agua’, lo escribimos con ‘w’ por tratarse de una letra que representa la fonética de origen williche– en mapudungún es williche, que quiere decir ‘gente del sur’ –, al igual que otras lenguas originarias del sur de Chile. Agua en todas sus expresiones: líquida en la lluvia, en el lago, piscina y piletas; para beber en cada rincón y habitaciones del hotel; sólida en la nieve; como vapor en el spa y nubes que normalmente rodean nuestro cielo. Además, gráficamente con la ‘v’ de volcán, tan característico de esta región,  se forma la ‘w’”, indicó Ximena.

Al agua se suman elementos importantes en la filosofía del hotel. Por ejemplo la tierra, con la piedra volcánica y el cemento en bruto; el fuego, con las chimeneas en cada habitación y espacios comunes; y el aire, que no es acondicionado, pues se abren las ventanas para generar corriente de manera natural y así bajar la temperatura. “Aspectos como estos se explica a los huéspedes, a quienes se les llama por su nombre. Además se atienden todas y cada una de sus necesidades”.

Cabe destacar que el proyecto y la elección de terminaciones han sido enfocados hacia la sustentabilidad y eficiencia energética. Respecto a esto, la gerente indicó: “Lo primero es que separamos la basura, también tenemos una mini huerta. Nuestra mayor fuente de calefacción es la leña, no hay nada de plástico en el hotel”. Entre los proyectos a corto plazo (dos años) está continuar con el cuarto piso, que está listo para seguir creciendo y llegar a ofrecer 21 habitaciones, “a mediados de año, además, cerraremos un mes para hacer una sala de eventos de 400 metros cuadrados, y realizar allí bodas y otros festejos”.

PROPUESTA ABIERTA

“Nuestra propuesta es abierta, realizamos un servicio personalizado, sin programas fijos. Nos adaptamos a las preferencias de nuestros huéspedes, ofreciendo la posibilidad de incluir excursiones y traslados, y la opción de disfrutar de las amenidades de nuestro hotel, de nuestra gastronomía y tratamientos del spa, en un entorno tranquilo con vistas privilegiadas”, explicó la ejecutiva.

Sobre las 16 habitaciones del hotel, todas cuentan con vistas privilegiadas (de piso a cielo) al Lago Llanquihue y Volcán Osorno a través de enormes ventanales, con persianas automatizadas con control remoto. En el caso de las de categoría 12, Superior Doble o Twin, de 45 mt2, poseen una cama súper king matrimonial o dos camas twin. Están equipadas con wi-fi, minibar, tv (ubicada dentro de una maleta o baúl, para no chocar con el ambiente), caja de seguridad y chimenea a leña; cada baño también posee ducha y tina de hidromasajes por separado. El estacionamiento es privado y no tiene costo adicional. También hay habitaciones categoría Doble Suite o Twin con 75 m2 que pueden contar con una cama súper king matrimonial o dos camas twin. A lo antes mencionado se suma la presencia en ellas de un cómodo living o sala de estar, equipado con un pequeño bar y un sofá cama. 

Los servicios de AWA se complementan con un spa donde se realizan masajes, una piscina de 25 metros a 28 grados, y un jacuzzi a 35 grados, sauna y vapor. “La gente baja al muelle y se baña en el Llanquihue si lo desea, pueden usar kayacs, practicar stand up paddle, hacer actividades con el guía residente o excursiones con operadores de confianza”, indicó Ximena Dipp.

CHEF Y GASTRONOMÍA

El head chef de AWA, Oscar Bermudes, estudió arquitectura en Diego Portales y gastronomía en Culinary, “me interesan ambas cosas, de hecho la mirada artística del diseño y la proyección de la arquitectura las he llevado a la cocina”, señaló el chef, quien hizo su práctica en Radisson Santiago donde se encargó del cuarto frío. Allí se quedó dos años. Tras esa experiencia, en 2005 se fue al Puerto Fuy, “una muy buena escuela. Según Wikén fuimos el mejor nuevo restaurant, en tiempos en que yo era sous chef de Giancarlo Mazzarelli”. En este último local, donde estuvo hasta el 2010, ganó mucha experiencia en pescados y mariscos. En el Pinpilinpausha, donde se fue posteriormente, aprendió comida española, vasca y mediterránea. En 2013 se sumó al equipo del restaurant La Percanta, del empresario José Luis Merino. Ahí fue chef corporativo de todos sus locales.

“Como en ese tiempo mi gran amigo Mathieu Michel estaba asesorando este hotel, juntos elaboramos la carta, vimos el diseño de la cocina, los menús, seleccionamos los ingredientes, elegimos los proveedores y más. Se decidió rescatar lo regional ocupando las huertas cercanas, hicimos menús 100K e incluso 50 k”, recordó el chef del restaurant, que es abierto a público y puede atender hasta 40 comensales.

Oscar Bermudes head chef de AWA

El desayuno buffet ofrece granola hecha en casa, repostería y pan horneado, huevos a la orden, mermeladas de la región, quesos frescos y cecinas, además de frutas y jugos naturales. La carta lounge ofrece sopa, ensaladas verdes, sandwichs vegetarianos y postres, de 15:30 a 20:00 horas. El almuerzo es de 13:00 a 15:00, y la cena de 20:00 a 22:00 horas bajo el sistema de menú ($27.000). El chef indicó que los menús están dirigidos y elaborados según las preferencias de los huéspedes, y que han sorprendido a parejas en luna de miel con una cena en el spa o en el muelle.

Salpicón y huevo de campo, mix verde del invernadero de Cochamó, regada con agua de lluvia, vegetales baby de huerta propia, huevo duro y dressing aioli
Cordero cocinado por ocho horas, papas isleñas de colores y crema de choclo
Caldillo de mariscos y huerta, con choritos, locos, pulpo, centolla, calamar, habas, zanahoria y hierbas
Sorrentino de ricotta de cabra de Purranque, zapallo asado con romero y mantequilla salvia
Tarta de ruibarbo, frutillas y helado de vainilla con masa quebradiza y berries, nalca de la región y quenelle de helado

SPA

“El Spa ofrece una experiencia única y confortable a nuestros huéspedes. Para eso, aromas a madera y dulces cítricos otorgan una verdadera relajación, y ayudan a encontrar el balance perfecto entre cuerpo y mente”, dijo Ximena, quien agregó que el uso del Spa, que está incluido dentro de la tarifa de alojamiento, cuenta con una cabina de masaje doble, piscina semi olímpica de dos carriles, sauna, baño de vapor y piscina de hidromasajes.

Como la zona de Puerto Varas es productora de miel de abeja, y que ésta tiene altos y numerosos beneficios para la piel, es que han creado un masaje corporal completo que incluye este ingrediente. “El objetivo del masaje con miel natural de abeja es activar el sistema nervioso, es sedativo y favorece la absorción de triptófano(aminoácido esencial), vinculado con el estado de ánimo y el sistema inmunológico(ya que aporta nutrientes), y desintoxica el cuerpo debido a las cualidades de la miel. Está indicado para el dolor muscular, dolor reumático, fatiga, depresión, trastornos de sueño y piel deshidratada. Además establece el equilibrio energético”, explicó la gerente.

Pese a que aperturó hace poco, entre 75 hoteles de la ciudad de Puerto Varas, AWA está 9° según TripAdvisor. 

  • Hotel AWA
  • Ruta 225, km. 27
  • Puerto Varas, Los Lagos, Chile
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  • (+56-65) 229 2020 Atención fono: 08:00 a 23:00 hrs.)