En una economía globalizada como la nuestra, el ejecutivo actual debe hacer frente, día a día, agotadoras jornadas de trabajo, negocios que debe cerrar rápido, convirtiéndose en un viajero con tiempo limitado y de corta estadía en los hoteles de los países que visita.

Ya es más que aprendido que la hotelería es en esencia servicio, y que la excelencia de éste depende principalmente de lo bueno o eficiente que sea. Si a esta premisa le adicionamos el factor rapidez, muchos podrían sucumbir en el intento.

Esta es la apuesta que hoy en día el hotel Diego de Almagro Aeropuerto Santiago, está empeñado en subrayar. Con una ubicación muy cercana al Terminal Aéreo de la capital, exactamente en Américo Vespucio Oriente 1299, en la comuna de Pudahuel, este flamante hotel, inaugurado el 2002, debe conciliar este tópico de ser buen servicio con el de express.

El Gerente de Operaciones del Hotel Diego de Almagro, Gerardo Viego, Ingeniero en Administración, se formó con la política de la cadena hotelera de Faustino Alonso, que ya cuenta con 14 hoteles en todo Chile, desde San Pedro de Atacama hasta Puerto Montt. Viego comenzó su práctica como botones, trabajando en diferentes áreas hasta el cargo que hoy ostenta. Es así como prepara concienzudamente a todo su equipo, que selecciona por sus conocimientos, valores humanos y disposición de servicio, todo de acuerdo a lo especial de este apartado hotel.

El huésped del Diego de Almagro Aeropuerto Santiago, tiene una característica que lo diferencia de otros. La mayoría son hombres y mujeres de negocios que tienen un tiempo limitado y requieren, en su corta estadía, de una atención expedita y cómoda. Es así como Gerardo Viego, con siete años de experiencia, identifica plenamente el perfil del negocio con este pasajero de hotel, para el cual se ha dispuesto un servicio integral: Transfer gratuito, desde y hacia el aeropuerto, un check-in muy diligente a todos los requerimientos, crédito abierto, y si existe algún problema, se resuelve en forma interna, sin mayores contratiempos para el huésped. Además de todo ello, el hotel, de seis pisos, cuenta con una infraestructura acorde a su rango: 134 amplias habitaciones, suite con camas de dos plazas, conexión a Internet, escritorio de trabajo, televisión satelital, baño con teléfono y espejo con defrost (antiempañante), frigobar, aire acondicionado individual, caja de seguridad y un amplio closet diseñado para el viajero de corto tiempo, que generalmente no desempaca sus maletas. Además el hotel, por su cercanía al aeropuerto, cuenta con ventanales especialmente diseñados para aislar de ruidos molestos.
Todas las áreas y el personal está preparado para contingencias de diversa índole, el poder de reacción es inmediato, y en ello radica el éxito de este hotel. Existen circunstancias en que algún vuelo comercial no puede despegar, o se devuelve por razones técnicas, esto genera una avalancha de 50, 80 o 120 clientes-pasajeros que requieren ser atendidos prontamente, con su traslado, check-in, comunicación telefónica o internet, disposición de habitaciones y comida - "indudable-mente en este negocio, como cualquier otro, se requiere de eficiencia" - enfatiza Gerardo Viego.